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| Pierre-Marie-Félix Janet (30 de mayo de 1859 – 24 de febrero de 1947) |
Pierre Janet en 1909 publica "Las neurosis" ,
texto en el que considera que la idea de "enfermedad funcional" debe
entrar en la concepción general de las neurosis, debido a que
durante un siglo se ha pensado en medicina fundamentalmente en
términos anatómicos y no fisiológicos. "Es necesario tener siempre
presente en el espíritu –afirma– la consideración de las funciones
mucho más que la consideración de los órganos". "Esto es importante
–agrega– sobre todo cuando se trata de alteraciones neuropáticas, que
se presentan siempre en las funciones, en los sistemas de
operaciones y no aisladamente en un órgano". Como es sabido, Janet
considera que las funciones tienen estratos superiores e inferiores,
siendo los últimos más antiguos y simples que los primeros. Las
funciones superiores consisten "en la adaptación de una función
determinada a circunstancias más recientes". La adaptación que señala
Janet corresponde a una circunstancia particular y actual, tanto
interna como externa. Sostiene que la fisiología estudia la parte más
simple y organizada de la función, y por lo mismo "el fisiólogo se
reiría si se le dijera que en el estudio de la alimentación debe
tener en cuenta el trabajo que representa comer llevando un hábito
negro y hablando con su vecino. Pero la medicina no puede
desinteresarse de todo esto, porque la enfermedad no nos consulta y
no incide siempre sobre las partes de la función que conocemos mejor".
Este lugar, la parte superior de las funciones y su adaptación a las
circunstancias presentes, es el lugar de las neurosis.
La
ordenación de estos estados para Janet incluye un estado general y
poco diferenciado que denomina neurastenia o simplemente "nerviosismo",
en el que por falla de los estratos superiores de las funciones,
aparecen los inferiores como la agitación psíquica y mental y la
emotividad. El segundo grupo corresponde a la enfermedad más
desarrollada, e incluye a la psicastenia, en la que predominan los
fenómenos obsesivos y fóbicos, y finalmente la histeria. Los
conceptos de Janet acerca del trastorno obsesivo-compulsivo han sido
examinados en un texto anterior. Por ahora, nos interesa destacar su visión de los fenómenos fóbicos. Esto es presentado en el libro Les obsessions et la psychasténie, publicado en 1903 .
Concibe
Janet que los psicasténicos no presentan las parálisis y
contracturas de los histéricos, pero sí fenómenos equivalentes a los
que denomina "fobia de las acciones" y "fobia de las funciones". En
el primer caso, el paciente, al ejecutar una acción, "experimenta
toda clase de trastornos; siente que su espíritu es invadido por los
sueños más extravagantes y su pensamiento por toda suerte de
agitaciones. Siente que sus miembros se agitan y experimentan la
necesidad de moverse sin orden ni concierto; pero sobre todo,
experimenta trastornos viscerales, palpitaciones, ahogos, angustias.
Este conjunto de trastornos se traduce en su pensamiento en un vago
sentimiento, muy doloroso, análogo al miedo, y el terror aumenta a
medida que continúa la acción que al comienzo se sentía tan capaz de
realizar, a tal punto que ya no puede seguir(...) Como la angustia
reaparece cada vez que pretende realizar el mismo acto, no puede
ejecutarlo más, y en definitiva éste termina por quedar prácticamente
suprimido, exactamente como en las parálisis histéricas".
En
otros casos, mucho más frecuentes, "el mismo estado, semejante a una
emoción muy dolorosa de miedo, se produce simplemente a raíz de la
percepción de un objeto, síntoma que ha sido designado con el nombre
de fobia a los objetos". Estas fobias, que en una mirada
superficial pueden parecer fenómenos simples, en Janet están
estrechamente vinculadas a los fenómenos obsesivos, es decir, el
contenido ideativo de los temores está relacionado en general con el
dañar o ser dañado física o moralmente y, por lo mismo, no se trata
de un objeto cualquiera, sino de cuchillos, tenedores, objetos
puntiagudos, billetes de banco, alhajas, objetos de valor, de los
excrementos y basura, etcétera. "Lo más común –dice Janet– es que
estas fobias de contacto se compliquen con una multitud de
pensamientos obsesionantes e impulsivos. Tal enferma tiene miedo de
cometer un homicidio o un suicidio si toca un objeto puntiagudo, y le
tiene horror a las flores rojas y a las corbatas rojas que le
recuerdan el homicidio, y aun los asientos sobre los que pudieron
sentarse individuos portadores de corbatas rojas".
En las fobias de las situaciones
no se trata de objetos sino de un conjunto de hechos. Para Janet, el
prototipo de estos cuadros clínicos es la agorafobia descrita por
Westphal en 1872, y más tarde por Legrand du Saulle, en 1877.
Transcribe Janet la descripción de este último: "El miedo de los
espacios –sostiene du Saulle– es un estado neuropático muy particular
caracterizado por una angustia, una viva impresión y hasta por un
verdadero terror, que se producen súbitamente en presencia de un
espacio determinado. Es una emoción como si se estuviera ante un
peligro, un vacío, un precipicio, etcétera. Un enfermo comienza por
tener cólicos en la calle, se le debilitan las piernas, se inquieta, y
muy pronto el temor de caminar por la calle lo domina por completo.
La idea de verse abandonado en ese vacío lo hiela de espanto,
mientras que la convicción de ser asistido, como quiera que sea, lo
apacigua con dificultad...".
Cercana a la agorafobia está
para Janet la claustrofobia descrita por Ball en 1879. El enfermo
"tiene miedo de que le falte el aire en un espacio cerrado, no puede
entrar en una sala teatral o de conferencias, a un vehículo, a un
departamento, cuyas puertas estén cerradas".
Finalmente, Janet describe las fobias de las situaciones sociales, las que consisten en la percepción de una situación moral
en medio de la gente. El arquetipo de este tipo de fobia es para
Janet la eritrofobia. El fenómeno central en estos casos es la
presencia de terror al estar ante los demás, al estar en público y
tener que actuar en público. "Todas estas fobias son determinadas por
la percepción de una situación social y por los sentimientos
originados en dicha situación". Deseamos destacar que la naturaleza
del peligro en este caso es diferente al resto de las fobias
examinadas por Janet, cosa que se evidencia por la utilización del
concepto de "situación moral". Volveremos a marcar esta diferencia
más adelante.
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-92272003000200002&script=sci_arttext